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Las Rosas Febrero 2010

Las Rosas, Febrero 2010 - N° 159
MODEL PROFILE ROCIO GUIRAO DÍAZ
Pasa por su mejor momento de su carrera: canta y baila en el teatro, es una de las mujeres más deseadas y se muestra feliz por la familia que formó: “ser mamá fue lo mejor que me pasó en mi vida”, asegura.
Rocío de entrecasa es tan radiante como la que cautiva en los medios. En la tranquilidad de su hogar es divertida, luminosa, sensual, su cuarto de siglo la encuentra en inmejorable posición. Por ejemplo, demostró que podía cantar profesionalmente. Que el baile le sienta muy bien. Que cuando camina por la pasarela sigue siendo una de las modelos más importantes del país. Y, fundamentalmente, está orgullosa de su primogénita (Aitana) y de la familia que formó junto al empresario Nicolás Paladini.
Es verborrágica, convincente, parece una chica “de carácter” y con ideas claras. Pareciera estar todo el día con las pilas cargadas, pero se relaja: “no estoy todo el tiempo pum para arriba, llega un momento que me desenchufo porque mi cuerpo me lo pide, desde que fui mamá mi vida tomó un rumbo muy positivo”, cuenta y se deshase en elogios para su hija.
Viendo algunas de estas fotografías, hay que reconocer que a algunas mujeres la maternidad las sigue encendiendo. Y ella dice que irá por más: “me muero de ganas de agrandar la familia, tal vez porque me tocó una nena buena, el que tiene un demonio en la casa seguramente dirá cerré la fábrica pero la mía es una santa. Después por ahí me toca el demonio y diré ‘en que me metí`, pero me muero de ganas, apenas empiece a dejar los pañales Aitana comenzaremos a buscar de vuelta”.
Sigamos entonces hablando de la familia, ¿Cómo sos como mamá?
Soy una rompe, la miro todo el día, la ojeo, estoy embelezada por mi hija, pero me da poca bola, está con el padre y ni mi mira. Te juro que le hago todas las muecas pero aparece el papá y es toda sonrisa, aparte dijo papá antes de mamá, la voy a matar…La verdad es que estamos todos enloquecidos, es una nena muy simpática, te sonríe todo el tiempo, te cambia el ánimo, te cambia la vida, te modifica cualquier tipo de situación negativa.
Al poco tiempo de tenerla ya estabas trabajando, ¿Cómo fue esa decisión?
A los 30 días ví que el cuerpo me respondía y lo hablé con Nico (su marido) y me dijo yo te banco, te acompaño, te apoyo y la beba pudo seguir mi ritmo, la llevaba todo el tiempo conmigo, se acostumbró a dormir en cualquier lado y a estar en brazos de todos. Pese a todos los mitos que hay sobre los niños, yo combatí los mitos y la mía, por ahora, está feliz.
Encima fue tu mejor año profesional…
El 2009 fue un gran año, como decía, ser madre fue lo mejor que me pasó en la vida y volví a trabajar rápidamente, lo cual me costó un montón pero por otro lado agradezco haber tomado la decisión porque sino esos 18 kilos que había aumentado no los bajaba nunca más con nada. Aparte la pasé muy bien, siempre la paso muy bien en Ideas del Sur, me tratan muy bien, me cuidan y me miman mucho. Y se me abrió la puerta a un gran sueño que era hacer teatro de calidad, algo fino, algo copado, algo donde puedo mostrar el talento, demostrar que puedo bailar, que puedo cantar sin ningún conchero ni nada parecido. Estoy cumpliendo un gran sueño. Y de la mano de Aníbal (Pachano) que lo admiro muchísimo y lo quiero un montón.
¿Creés que sorprendiste a muchos por tus capacidades artísticas?
Nadie paga un peso para que una modelo haga nada, es un prejuicio, entonces cuando algo hacés medianamente bien sorprende más que en otra profesión. Aníbal en el teatro me dio la posibilidad de lucirme como nadie me la había dado jamás, porque canto en vivo, bailo a la par de todos los bailarines (hay 21 artistas en escena) que bailan y cantan y no me quedó otra que ponerme a la par. Que tapear, que bailar jazz, que hacer todo lo que hacen todos, porque sino nada: o hacía lo que hacen todos al mismo nivel o iba a ser raro en escena. No quedó otra que esforzarme mucho y Aníbal ha logrado, como se dice, sacarme buena. Estamos haciendo un gran trabajo.
Y ya todo no es sólo desfilar en pasarela…
La pasarela, la verdad, es lo que más me aburre, la gente por lo general es muy fría cuando está mirando un desfile, no es que tenés un feedback…
Tampoco te has hecho amigas en el ambiente…
No, porque no las busqué. Yo me hice amigas yendo a la facultad, estudié hotelería y me quedaron muchas amigas de la facultad, del colegio me quedó una conocida y después del barrio y de la vida. Me empecé a unir mucho más con mis amigas que fueron madres, empezás a hacer grupos con ellas por una cuestión de charlas que compartís y con las otras no tanto. Tengo mis amigas ahí y quizás por eso no busqué amistades dentro del ambiente. No profundizás en un desfile, no da para tener una charla más allá de lo frívolo, queda todo en un aspecto laboral…
Hay muchas chicas que por ahí vienen de algún pueblo perdido y llegan a Buenos Aires, a la gran urbe, y es obvio que necesitan conectar con alguien, compartir, tener una charla o incluso hasta vivir, porque la mayoría viven de a dos o de a tres. Entonces ahí es donde se genera un grupo, pero yo no tuve esa necesidad. Me llevo re-bien con Luli (Fernández), con Pía Slapka, con Natalia Botti, pero amigas, de llamarme todos los días, no.
EN SU INTIMIDAD
La producción de portada la realizamos en su casa del moderno country “Santa Bárbara”, su verdadero refugio. “Trato de estar en mi casa, después de tantas horas que uno está fuera del hogar, mi gran spa es mi casa y mi familia. Vivimos en un barrio muy lindo, con mucha vegetación, con mucho verde y a mí eso es lo que me relaja, vivir así. Estamos muy conectados con la naturaleza y para la nena es fundamental, está enamorada de los árboles”.
¿Qué hacés después que terminan las fotos, sos buena ama de casa?
Cocino re-mal, eso sí le cocino a mi hija bárbaro pero porque son cosas muy sencillas. Pero el gran chef es mi marido que cocina increíble, y como lo hace tan bien cuando me pongo a hacer una milanesa y la quemo me digo: quién me mandó a cocinar si él lo hace bárbaro para que hacer papelones.
Por eso lo tuya es la música, ya lo demostraste cantando muy bien…
Mi papá es músico y desde muy chiquita me cultivó muy bien el oído, me hizo escuchar muy buena música y aprendí mucho mirándolo, por ejemplo, aprendí la guitarra mirándolo a mi viejo y el bongó. Si bien fue un inicio algo amateur, la pasión por la música y cultivar el oído viene desde pequeña. Soy afinada y no porque haya estudiado, pero me falta estudiar mucho. Debería ponerme a estudiar música porque me vendría muy bien, pero dentro de lo que he aprendido lo disfruto muchísimo.
¿Seguís componiendo?
No tengo mucho tiempo, esa es la verdad…
Además se nota muy feliz de la vida, la inspiración surge mejor en la desdicha...
No te creas, uno compone cuando está inspirado, podés estar contento, podés estar triste. Los momentos dramáticos por lo general te ayudan más pero no necesariamente. Por ahora mis composiciones las tengo guardadas, ya llegará el momento, se tiene que dar la ocasión, como cantar fue la ocasión con Showmatch que tenía todo un contexto, mostrar mis letras me parece que también lo deberá tener…
Y la posibilidad de grabar un disco…
Me lo han propuesto una gran cantidad de veces pero no con mis canciones ni con mi estilo de música, ni siquiera con mi género, se trataba de algo muy diferente a lo que yo quiero hacer, pero el momento ya va a llegar. La propuesta que me hicieron fue súper pop y a mí no me gusta el pop. Eso sí, canto todo, no todo me sale bien, algunas cosas me salen mejor que otras pero me gusta el blues, me gusta el jazz, me gusta otro tipo de música que no es la que me han propuesto. Ya vendrá.
Por lo pronto, el año pasado tuviste mucho training…
Llegué a ensayar doce horas, seis ensayaba para Ideas del Sur y seis para la obra que ya la estábamos preparando. Y además mi hija recién nacida, no me alcanzaban las horas…Te juro que no me quedaba tiempo ni para depilarme, era imposible. Ahora disfruto la mejor tranquilidad, ya estrenamos la obra, fue a sala llena, un éxito increíble, la gente ovacionó parada. Se me caían las lágrimas, yo nunca había sentido el aplauso, fue algo nuevo para mí. He sentido el aplauso arriba de la pasarela, pero el aplauso del público del teatro es muy cercano, es más fogoso, te transmite mucho al final, te va diciendo que le gusta y que no. La verdad es que me metí en un palo que no pensé que iba a disfrutar tanto, estoy re contenta.
Si bien, estuviste en desfiles multitudinarios y en programas de más de treinta puntos de rating, ¿Qué sentiste ese primer día cuando te subiste a las tablas?
En la primera escena que tenía que salir te juro me agarraron ganas de ir al baño, tenía un miedo, un terror, me paralicé, me decía para adentro: “no quiero salir, no quiero salir”. Y salí, estuve medio dura, medio tensa y a los dos o tres minutos me aflojé y empecé a disfrutar de esa energía que te da la gente cuando aplauden en medio de la escena y te olvidás de todo, y está bueno, la vas llevando. Ahora la estoy pasando increíble (al momento de la nota iba por la quinta función), aparte me tocó un grupo humano re-lindo y muchos amigos de “Bailando por un sueño”, ya que muchos de mis compañeros de “Showmatch” quedaron para la obra. Estoy con amigos laburando y eso también está bueno.
¿Seguís con la idea de un programa para chicos?
Hay ofertas para tele, el tema es que el infantil para la familia te encasilla muchísimo y después no hay vuelta atrás, con un infantil es muy difícil hacer una tapa hot, por ejemplo. Por ahora lo estamos dejando a un costado y tomando las propuestas que tienen más que ver con lo sexy porque es lo que ahora me rinde. En un futuro quizás me dedique a los niños.






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