
[INDEX] [BLOG] [IMÁGENES/ENTREVISTAS]

"Mi Panza me encanta, me parece divina y súper sexy"
Esta viviendo, según sus palabras, uno de los momentos más esperados de su vida. A los 24 años, Rocío Guirao Díaz siente que logro hacer realidad su propio cuento de hadas, ese con el que soñaba cuando era una niña y leía historias de princesas y castillo encantados. Hoy, la modelo de Multitalent Agency asegura que encontró en Nicolás Paladini (31) a su príncipe azul y qué con el quiere compartir hasta el último minuto de su vida. Su rozagante sonrisa, que en ningún momento desaparece de su cara, tiene que ver con que, en menos de un año, Rocío pudo dar grandes pasos en lo personal: en su último cumpleaños, en junio pasado, presentó en sociedad a su nuevo novio, con quien se casó en diciembre, en una ceremonia intima y familiar en Rosario, ciudad de la que es oriundo Paladini. Hoy, no sólo comparte el mismo techo con Nicolás, sino que aguardan con ansiedad la llegada de su primera hija, estimada para los primeros días de julio. Dispuesta a hablar con Pronto de este momento especial, Rochi –tal como la apodan sus conocidos- se prepara para la producción de fotos con el Río De La Plata como fondo, y mientras acaricia su crecida pancita, afirma: “me miro la panza y todavía no termino de caer. Parece mentira que se haya dado todo tan rápido. Si bien no imaginaba que iba a ser todo tan perfecto, inconscientemente lo buscaba. O sea, estaba buscando mi gran amor, alguien con quien formar una familia y ser feliz. Lógicamente, si buscás todo eso, de la mano vienen el casamiento y los hijos”.
-¿Te sorprendió que haya sido todo tan rápido?
-Si, mucho. Como venia la cosa y con lo que me venia encontrando, pensé que iba a tardar mas. Gracias a Dios, apareció Nico. Hoy estamos exactamente en la semana 26 de gestación, ¡una locura! Ya son seis meses y dos semanas, pero se podría decir que estoy entrando en el séptimo mes.
-¿Cómo estas viviendo el embarazo?
-Ahora, re bien. Pero los primeros meses padecí todo lo de una embarazada: vómitos, nauseas, mareos…¡todos los condimentos, no me faltó ninguno! Encima vivía con sueño y hasta me costaba muchísimo levantarme de la cama. Ahora no: hace ya 3 meses que me siento bárbara. Disfruto mucho la panza, como lo que quiero, no me privo de nada, ¡estoy feliz!
-Decís que no te cuidas en las comidas ¡pero no engordaste nada!
-Estoy comiendo mucho y sin fijarme qué, pero lo cierto es que nunca tuve predisposición a engordar. Con lo único que me cuido es con los fritos y el pescado crudo, porque se que no le hacen bien a la gorda. Al margen de eso, me doy todos los gustos. Entiendo que es un momento en el que me los puedo dar, ¿no?
-Seguro. ¿Y tenés antojos?
-¡Nada! Estoy más para el lado de lo salado que para los dulces, pero la verdad es que le entro a cualquier cosa: chocotortas, panqueques, picaditas…lo que tienta a cualquier persona, a mi me tiene el doble, ja.
-O sea que no te despertás a la madrugada pidiendo frutillas.
-No exactamente, pero si te cuento que el primer mes tuve mucho antojo de puré de papas. Después se me paso, por suerte, porque mi marido ya no aguantaba más. ¡Estábamos a puré de papas todo el día!
-Reconociste haber sido una chica caprichosa. ¿Nico te concede los gustos?
-De chica fui muy caprichosa pero porque soy hija única, y tenia a mis papas solo para mi. De todos modos, no era una caprichosa histérica; sólo tenía la atención de la familia puesta en mí. ¿Qué caprichos me concede Nico? Me hace masajes, que me encantan y me hacen re bien. Como es lógico, estoy empezando a retener un poco de líquidos, y el me hace masajitos en los pies antes de irme a dormir. La panza ya me empezó a pesar, y cuesta ponerla de un lado o de otro, así que Nico me hace masajes en la espalda. La verdad que es que me mima mucho.
Acostumbrada a no parar de trabajar, Rocío reconoce que se siente un poco extraña con tanto tiempo libre. Su rutina ahora cambió: ya no se levanta a la madrugada para comenzar desde temprano a hacer producciones de moda, y hace rato que los aeropuertos dejaron de ser los lugares que mas frecuenta.
“A pesar de que no paré del todo con el laburo, puse un stop y solo hago cositas muy puntuales. ¿Cómo es un día en mi vida? Me levanto muy tarde. Siempre fui muy fanática de dormir; me gusta tanto dormir que pienso que tendría que haber sido santiagueña. ¡Amo las siestas! Desde que estoy embarazada me levanto alrededor de las 10:30 u 11, desayuno fuerte -tostadas, medialunas, jugo de naranja, cereales- y me instalo en la comp.. Soy súper webera, ¡amo estar en la web!”, cuenta Guirao Díaz.
-¿Y de los quehaceres domestico quien se encarga?
-Algunas cosas las hago yo, pero por suerte tengo una chica en casa, Ludmila, que es una santa y me ayuda con todo. Hace diez años que arranqué a laburar en el medio, y tuve un ritmo súper fuerte de laburo: al principio, porque iba a castings todo el día, y después porque me empezó a ir bien. En ese tiempo, me faltó compartir más con mis amigas, con mi familia y con mis primos. Como recién ahora me di cuenta de que me falto eso, estoy tratando de recuperar el tiempo perdido.
-¿Qué más haces en el tiempo libre?
-Cosas que antes ni se me ocurrían, como ir tomar el te a la casa de una amiga y pasar la tarde entera con ella. O mirar una película y no hacer más nada.
-¿Te costo bajar tres cambios y parar?
-Sí, porque siempre fui muy activa. ¡hay días que camino por las paredes!
-¿Entonces?
-En esos momentos, me miro la panza y entiendo que son nueve meses permitidos para rascarme el higo todo el día. De cualquier manera, tengo bastante hobbies, que son los que me ayudan a compensar un poco el tiempo de ocio. Por ejemplo, me encanta pintar. Ahora le estoy haciendo un cuadrito a la nena para el cuarto: es una abeja grande, pero me salió bastante gorda. ¡Quise hacer una abeja linda pero me salio una gordita! También estoy leyendo mucho sobre todo lo que tenga que ver con el embarazo.
-¿En serio?
-Si, a full: compro todas las revistas habidas y por haber relacionadas con el embarazo. También me meto bastante a curiosear en internet: hay mucha info y unas paginas españolas buenísimas que te van diciendo, semana a semana, que cambios vas a ir teniendo en tu cuerpo, o como va creciendo el bebe.
-¿Pedís consejos?
-No tanto, no me vuelvo loca con eso. Soy de las que creen que los consejos llegan solos, más teniendo a una mama que trabajo de maestra jardinera durante 30 años, y una abuela que crió tres chicos. Los consejos llegan, pero a su vez confió mucho en mi instinto maternal. Siento que lo tuve siempre, y ahora mas que nunca.
-Concretamente. ¿Sabes cambiar un pañal?
-Si, porque ya le he cambiado a los hijos de mis amigas.
-Ah, ¡estás entrenada!
-Bueno, ¡tampoco tanto! A los chicos los cambiaba cada tanto, cuando iba a visitar a mis amigas. No es que lo hacia cada dos o tres horas, y todos los días. Igual, cambiar un pañal no es algo que me atemorice.
Si bien aun faltan dos meses para que Rocío dé a luz, la celebrity de la agencia Multitalent afirma que no se siente ansiosa. “Los primeros meses de gestación tenia mucha ansiedad, pero as su vez no me preocupaba tanto el tema porque no terminaba de caer de que estaba embarazada. Mi cuerpo estaba igual y no notaba los cambios. Ahora que estoy de siete, te digo que no estoy ansiosa ni desesperada. Me encariñe mucho con la panza y la llevo con tanto orgullo, que me cuesta pensar que no la voy a tener más. Siento que la voy a extrañar, así que la disfruto al máximo”, sostiene Rocío, pura dulzura.
-¿Patea la bebé?
-Si, ¡como loca! Requetepatea, ¡no para! Sobre todo después de que me tomo gaseosas, o cuando como chocolates. Se ve que la glucosa la activa a full, ¡la pone tremenda!
-¿Le hablas a la panza?
-Mucho. Le hablo todo el tiempo y, por momentos me siento una loca. Creo que es la única manera que tengo para comunicarme con ella. Además, cuando le canto se mueve. Y Nico también le habla un montón.
-Cuando el obstetra te dijo que era una nena, ¿Cómo reaccionaste?
-Me puse feliz, porque yo ansiaba profundamente tener una nena. Tampoco lo había comentado mucho, porque no quería que nadie se desilusionara si el medico me decía que era un varón. Cuando Jorge Pardo, mi obstetra, me dijo que era nena me sentí la mujer más feliz del mundo.
-¿Ansiaba una nena por algo en especial?
-No se, es como que me siento mas identificada con las mujeres. Soy muy femenina y coqueta, y ya me imagino a la nena jugando adentro de mi placard. Veía mis pares de zapatos y decía: “quiero una nena para que juegue con todo esto”. Gracias a Dios se me cumplió.
-¿Nicolás también queria una nena?
-lo primero que me dijo fu: “Nooo, ¡me van a cargar mis amigos!” Me van a empezar decir: ‘Mi hijo se va a agarrar a la tuya'”. Después se puso re contento. Además, los papas con las nenas se vuelven locos, ¡se les cae la baba”
-¿Crees que el va a ser una buen padre?
-Si, porque es muy cariñoso. La mayoría de los hombres que conocí en mi vida tuvieron mucho miedo en demostrar afecto. El hombre, en general, piensa que cuando menos demuestras más clara la tiene. Y Nico no. El es abierto y tan seguro de si mismo, que no tiene problemas en demostrarme todo el amor que tiene, Nicolás es único.
¿-El trabaja en Córdoba y en Rosario?
-No, solo en Córdoba. Nico no trabaja en el frigorífico Paladini sino que tiene una empresa de aceites con su hermano. Como es de ellos, van manejando los tiempos y alternando los días que viajan a Córdoba. Si mi marido se tiene que ir una semana completa, me voy con el.
¿-En que te cambio la vida de casada?
-En nada, te lo juro. El casamiento nos unió muchísimo mas con Nico, no me dan ganas de separarme de su lado. Me hace bien el, me da mucha paz. Siento que se perdió la informalidad del noviazgo, pasamos a ser un matrimonio con todas las letras. Y eso me encanta.
Rocío detiene su relato. Se acomoda la ropa y recalca que, a excepción de su pancita, no tuve grandes cambios físicos. “Me siento bastante flaquita por ser una embarazada, pero con las lolas bastentes grandes. Ya estoy en 110, cuando antes era 95 de corpiño. Estoy mas redondita y me cambio un poco la piel, pero no son cambios que me hagan sentir fea. Mi panza me encanta, me parece divina y súper sexy”, argumenta la rubia.
-¿No crees que la panzas te quitó sex appeal?
-No, en absoluto. Capaz que en dos meses te digo que soy un tonel y que nada me va a hacer sentir sexy, pero por ahora me siento una mama linda. Además, estoy casada y eso me incentiva a ponerme linda porque a mi lado hay alguien que me tiene que mirar todos los días. No quiero perder la estética como lo hacen muchas embarazadas, que están súper dejadas y con las raíces crecidas.
-Te seguís tiñendo. ¿No es malo para el bebé?
-No, para nada. Eso es un mito absoluto. La tintura con la placenta no tiene contacto alguno. Tomo los recaudos pertinentes, pero no les presto atención a algunas indicaciones tipicas de las abuelas porque son todos mitos. Se puede perfectamente ir a la cama solar, teñirse el cabello y hasta tomar sol con protector; ninguna de esas son contraindicaciones para la panza.
-Ahora que estas en la dulce espera, ¿Qué te dicen los hombres por la calle?
-Siento que me miran, pero con otros ojos y con otra intención. Ahora doy mas mamá amorosa que bomba sexy. Cambió un poco, pero se que es pasajero. Cuando se me vaya la panza, aunque sea mamá me van a volver a mirar con cara de: “te voy a comer cruda”, ja.
-Dijiste qué soñas con tener una familia numerosa. ¿queres que el segundo bebe llegue pronto?
-Como soy hija única, quiero tener varios chicos y que aprendan el significado de compartir. Pero a su vez me gusta mucho trabajar, así que quiero retomar mi laburo y después de un tiempo volver a buscar. Empecé re chica a tener hijos, así que tranquilamente me puedo dar el lujo de esperar tres o cuatro años más.
-¿Y Nico que dice al respecto?
-Mmm…Si fuera por el, me embaraza en una año otra vez. Igual, entiende que quiero volver a trabajar y me súper respeta y entiende con eso.
-Tanto tus papas como los de Nicolás van a ser abuelos primerizos.
-Siiii, ¡Y están chochos los cuatro! Hay toda una ansiedad generalizada en las dos familias. Hace un rato hable con mi suegra por teléfono y me dijo:”Ay, ¡no puedo evitar ir al centro y comprarle de todo a la gorda!”. Vienen de Rosario y me traen pilas de ropa para la nena, ¡no te imaginás! A mí me encanta.
-¿Estás armando el ajuar?
-Si, ya tenemos de todo. También empecé a pintarle yo misma el cuartito a la beba. ¿De que color? Fucsia, pero no todo completo porque si no pobrecita se va a marear. Le pinte dos paredes fucsia y le deje dos blancas.
-¿Cuándo te hiciste la ultima ecografía?
-Nos toco ayer, porque se hace una vez por mes. Y en dos semanas me tengo que hacer la 4D, que es en la semana 28. Lo que me sorprendió fue que la beba tiene mi perfil, un botón para arriba ¡no sabes lo que es! cuando vi la eco, dije: “¡me va a salir divina la nena!”. Los primeros meses parecía un pescadito, pero a esta altura ya esta re formada, es un bebé. Lo único que el falta es terminar de formarse, pero ayer me impresiono porque la vimos de perfil y se veía re clarito todo.
-¿Podés adelantar como se va a llamar?
-No, pero porque todavía no definimos el nombre. Tenemos varias opciones y, cuando sepamos como la vamos a llamar, queremos guardarlo.
-Los famosos les ponen nombres raros a sus hijos. ¿Vas a seguir esa tendencia?
-Mientras que el nombre le guste a la mamá y al papá, listo. Lo malo de decir el nombre antes es que te comes la criticas y opiniones de gente que no queres escuchar. Por ahora, el que mas nos llamo la atención es un nombre poco común. Y por ahí vamos.